Esta Área Recreativa se localiza al sur del casco urbano de Puerto Moral, justo en la entrada del pueblo. En su perímetro se encuentran los dos molinos de rodezno restaurados, incluido el que está dotado de la réplica de la maquinaria que lo hacía funcionar.
Dispone de una serie de puentes de madera que permiten al visitante observar los detalles del curso del barranco, que discurre entre »charcones» y cascadas, en medio de un modesto modelado kárstico. El carbonato cálcico de las aguas precipita de forma caprichosa, generando una roca conocida como travertino, o vuelve a disolverse en el agua de lluvia.
La zona está poblada de encinas, nogales, adelfas y matorral, además de contar con fuente, merenderos y columpios.