Aparecen aquí dos edificios emblemáticos de Aracena: El Cabildo y la Iglesia Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.
El Cabildo, antigua casa consistorial, es un edificio de planta cuadrangular construido en el siglo XV. La portada es de estilo renacentista y fue proyectada en 1563 por el arquitecto Hernán Ruiz II, exponente destacado de la arquitectura del siglo XVI y artífice de otros trabajos en el municipio, como la Iglesia Parroquial y la Iglesia de Ntra. Sra. de la Esperanza de Corterrangel, así como numerosas obras en Andalucía. En su friso, la inscripción “VERITAS DE TERRA ORTA EST ET IVTICIA DE CELO PROXPEXIT” ( la verdad ha nacido de la tierra y la justicia la contempló desde el cielo) es un claro indicador de los cambios de rumbo en el pensamiento renacentista con respecto a la ideología cristiana medieval. Actualmente el Cabildo es la sede administrativa y Centro de Interpretación del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Su visita es muy recomendable para comenzar a sumergirse en el rico y colorista entorno medioambiental de la comarca.
Justo frente al Cabildo en un nivel inferior y separado por un muro de piedras y ladridillo rojo con una fuente de mármol empotrada en el centro, se encuentra la Parroquia de Aracena, que constituye uno de los ejemplos más notables de la arquitectura renacentista de la provincia.
Se trata de un templo de salón de tres naves subdivididas transversalmente en cinco tramos, de los que sólo se terminaron dos, y un ábside del testero pentagonal al que se adosan varias dependencias.
La techumbre es de hermosas bóvedas vaídas sobre esbeltos pilares con semicolumnas en sus frentes. La bóveda central posee un medallón redondo que representa a la Asunción. En el segundo cuerpo de la nave central, se levanta la cúpula de media naranja con monograma de Jesús, descansa sobre pechina en las que aparece la inscripción de AVE-MA-RIA-1603.
La historia de su construcción es larga y compleja. Las obras se iniciaron en 1478 bajo la dirección del arquitecto Diego de Riaño. Durante el siglo XVI parece ser que revisó el proyecto Juan de Herrera, autor del Monasterio de S. Lorenzo del Escorial, y posteriormente intervino Hernán Ruiz II. Se abre el culto en 1603, aunque ya en 1570 se había celebrado la primera Misa.
Aunque se han producido numerosas iniciativas desde el siglo XVII para concluir el edificio, ninguna de ellas logran la consecución de este objetivo hasta que en el 2008 se concluye definitivamente.
El retablo y los diferentes altares de los años 50. De las imágenes que hay en su interior, todas son posteriores a la Guerra Civil, destacan obras de Sebastián Santos, Castillo Lastrucci, Antonio Illanes, ...
No se debe abandonar esta bella plaza Alta sin observar los edificios colindantes, algunos de los siglos XVI y XVII.