Durante la dominación musulmana fue construida esta pequeña fortaleza, emplazada estratégicamente en lo más alto del cerro que domina con orgullo toda la población. Levantada originalmente en torno al siglo XIII, sus muros jugaron un papel clave en el control del territorio. Posteriormente, tras los cambios de tiempos y banderas, la fortaleza fue reconstruida por las tropas cristianas con un objetivo fundamental para la época: asegurar la férrea defensa de la ciudad de Sevilla frente a las sucesivas contiendas y ataques que sufríamos con el vecino reino de Portugal en esta línea de la Banda Gallega.
A esta mítica fortaleza se accede de forma muy cómoda por un sendero o camino que parte directamente desde los alrededores del Hostal La Muralla. Te aseguro que la caminata bien vale la pena, porque una vez que coronas la cima, las impresionantes vistas panorámicas sobre todo el conjunto urbano de Cala compensan con creces el pequeño esfuerzo del ascenso.