Enclave Arqueológico de Arucci Turobriga

Descripción

Esta auténtica joya monumental, cobijada en los majestuosos Llanos de la Belleza, es el testimonio vivo de que Roma se enamoró de nuestra sierra. Esta gran ciudad fue fundada en tiempos del emperador Augusto, a finales del siglo I a.C. (allá por los años 15-10 a.C.), y estuvo llena de vida hasta que se abandonó en torno al siglo IV d.C. Gracias a los arqueólogos, hoy podemos pasear y contemplar las entrañas de sus edificios más sagrados y significativos: el Foro o plaza pública (donde se cocía toda la política), el mercado, las termas para sus baños, el campus, la robusta muralla y su necrópolis. 

Además, vas a poder meterte en los que fueron los hogares de los antiguos señores romanos visitando tres ejemplos de su arquitectura doméstica: la Casa de la Columna, la Casa Norte y la Casa del Peristilo. Por si fuera poco, el enclave guarda un tesoro mudéjar bellísimo: la medieval ermita de San Mamés, que se levantó con todo el arte del mundo justo encima de la antigua basílica romana. ¡Una locura de mezcla!

Información adicional

  • HORARIOS DE INVIERNO: De martes a jueves 9'00-14'00h. Viernes y sábado 10'00-17'00h Domingo 10'00-16'00h. Festivos (horario aparte)
  • HORARIOS DE VERANO: De martes a domingo 9'00-14'00h. Cerrado los días 22, 23 y 24 de agosto. Festivos (horario aparte)
  • La ermita "reciclada" de San Mamés: Cuando entres a la ermita de San Mamés, fíjate bien en sus muros y columnas. Los constructores medievales no se comieron la cabeza: aprovecharon los capiteles, los fustes de piedra y los materiales de la basílica romana que estaba en ruinas para levantar el templo cristiano. Es un auténtico puzle donde la Edad Media se sostiene sobre los hombros de Roma.
  • El renacer del Festival de Diana: En verano, el yacimiento se despierta de su letargo de siglos. Durante el Festival de Diana, el teatro, la música y las recreaciones históricas vuelven a llenar el foro. Ver a los actores vestidos de romanos entre las columnas reales, bajo el cielo estrellado de la sierra, es una experiencia que te hace dudar de en qué siglo estás viviendo.
  • ¿Quieres un consejo?: No cometas el error de ir por libre y ver solo "piedras". El secreto de este lugar está en sus visitas guiadas. Los guías de aquí le ponen tanta pasión y te lo explican de una forma tan cercana que, según vas caminando, consiguen que veas el mercado lleno de vida o a los romanos saliendo de las termas. Y otra cosa: si vas en primavera o verano, búscate la primera hora de la mañana; el sol en el llano pega de lo lindo y el fresquito de la sierra a primera hora hace que el paseo sea una delicia.
  • El llanto de la princesa oculta: Cuentan los viejos del lugar que el nombre de los "Llanos de la Belleza" no viene solo por lo hermoso del paisaje, sino por una antigua historia de los tiempos en que la ciudad romana cayó en el olvido. Se dice que una bellísima princesa de la comarca, enamorada de un valiente guerrero que partió a las batallas de la frontera, se negaba a abandonar las ruinas de los templos paganos. Desconsolada al saber que su amado nunca regresaría, la joven se ocultó en los túneles subterráneos que comunicaban las viejas termas y la basílica. Dicen los pastores que, en las noches de niebla cerrada sobre el llano, se escucha un eco dulce y triste que brota de la tierra, y que el rocío de la mañana no es otra cosa que las lágrimas de la princesa que siguen regando las flores de la dehesa.
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Las Joyas Locales de la Sierra Naturaleza Patrimonio